El Teatro
Los orígenes del teatro de nuestra cultura occidental se remontan a la Grecia antigua, a los ritos en tributo a los dioses, en especial a Dionisios, dios de la vendimia. Esta manifestación alcanzó su esplendor durante el siglo V antes de Cristo en la ciudad de Atenas, donde nació la tragedia, cuyos máximos exponentes fueron Esquilo, Sófocles y posteriormente Eurípides; y la comedia, en la que destacó Aristófanes.
Este tipo de representaciones exigía cierta complejidad en cuanto a personajes, escenografía y vestuario, de allí que se erigieron grandes teatros, diseñados especialmente en las faldas de las colinas para albergar un amplio público.
El teatro se caracteriza por la representación de una acción dramática que uno o más actores protagonizan delante de un público presente en el lugar del espectáculo.
Es importante destacar que, gracias a investigaciones antropológicas realizadas en el seno de culturas distintas a la occidental (orientales, africanas, nuestros aborígenes americanos) —llevadas a cabo en esta época moderna—, se ha podido determinar que el teatro ha estado presente desde tiempos inmemoriales en cada una de ellas, llegando a considerarse una de las manifestaciones artísticas y de expresión simbólica más antigua y representativa del mundo interior en el ser humano.
Elementos del teatro
En la obra leída, se pueden observar algunos elementos claves:
El texto, los actores, el público, el diálogo, el monólogo y las acotaciones.
Texto, actor y público integrados, constituyen los elementos que definen y singularizan al teatro frente a las demás artes.
El Texto
La literatura suministra el texto, pero éste no comienza a adquirir legítima categoría teatral, sino cuando unos actores lo representan en público. Antes que esto suceda, el texto no es más que una obra literaria donde la acción está latente. Además de la acción dramática, el texto proporciona los personajes que la protagonizan, las palabras que ellos dicen y señala los lugares donde actúan.
El texto representa el conflicto que puede darse entre dos o más personajes o en la conciencia de un personaje.
La acción debe tener unidad; es decir, que todas las partes de su desarrollo convergen hacia la resolución del conflicto o situación.
En lo que se refiere a su estructura formal, el texto dramático se divide en actos y escenas.
Los actos son las partes principales en que se divide el argumento de la obra.
Las escenas se producen cada vez que un actor entra o abandona el escenario.
Los Actores
El trabajo del actor consiste en interpretar determinado papel en una obra teatral; es decir, dar vida a los personajes que solamente existen a través de un diálogo. El actor debe tener mucha sensibilidad, buena voz, mejor memoria y una correcta dicción.
El Público
Sin la participación del público no hay teatro posible. El público está formado por personas de distinto nivel cultural, diferentes sensibilidades y grado de apreciación; sin embargo, parece como si todos los espectadores se integraran en un personaje único, cuyas reacciones colectivas son simultáneas. Se ubica, generalmente, frente al escenario y establece una comunicación silenciosa con lo acontecido en la obra.
Hay como un hilo invisible que establece entre ellos una sutil comunicación, que regula los estados de ánimos, que les da un comportamiento casi uniforme durante la representación, que los convierte en definitiva, en el más importante personaje del teatro, cuyos aplausos y elogios determinan el éxito o fracaso de la representación.
El Diálogo
Las palabras que los personajes pronuncian durante la representación han sido distribuidas en diálogos y monólogos.
El diálogo es la comunicación que sostienen entre sí dos o más personajes. Es el diálogo la más natural y característica forma de elocución dramática. Es la forma expresiva que reproduce la conversación de los personajes. En la escritura, el diálogo se indica por medio de guiones (—).
Ejemplos:
El Granjero:
—“¡Hola! ¿Qué tal? ¿Qué desea?”
El Pasajero:
—“Usted, que ha de conocer estos lugares.”
El Granjero:
—“Sí, señor, Rudencio Lares para servirle.”
(Este fragmento de diálogo es de Germán Berdiales)
En toda obra de teatro debe estar presente el diálogo, porque viene a ser el elemento esencial de toda obra dramática. El diálogo, por su naturaleza, pone a los personajes en comunicación directa para que, de ese modo y ante un público, se digan las incidencias de su mundo interno.
Características del diálogo teatral:
- Permite conocer las ideas y la forma de ser de los personajes o actores, así como también establecer la comunicación entre ellos.
- Se refleja el nivel cultural de los personajes.
- Refleja la actitud del hablante a través de las exclamaciones, interrogaciones y otros signos que se utilizan en la entonación de las palabras.
- En la obra literaria, el texto, se indica con guiones cuando empieza a hablar cada personaje. En la puesta en escena, se manifiesta por medio de las pausas cortas y largas.
El Monólogo
Algunas veces el personaje habla a solas, como si pensara en voz alta: esto es lo que llamamos monólogo o soliloquio.
El monólogo es, sin duda, la más artificiosa forma de elocución teatral, necesaria, sin embargo, porque sirve como medio para que el espectador pueda enterarse de lo que ocurre en la conciencia del personaje.
De cierta importancia son los silencios que a veces hacen los personajes, y las situaciones de suspenso, que producen en el público un alto grado de emoción e interés por lo que presiente que va a ocurrir.
Conviene mencionar, por último, los aspectos, sumamente artificiosos, pues consisten en expresiones que un personaje dice exclusivamente para el público, en el falso supuesto de que no van a ser oídas por quienes lo acompañan en escena.
Las Acotaciones
Son, igual que los elementos anteriormente mencionados, un aspecto esencial en una obra de teatro. Son cada una de las notas, indicaciones, comentarios, que se colocan entre paréntesis o con distinta tipografía en una obra teatral escrita, advirtiendo o explicando todo lo relacionado a la acción, al movimiento de los actores o al servicio de la escena. Pueden llegar incluso a sugerir la emoción que debe imprimirse en el diálogo o alguna descripción de la escenografía.
Ejemplos:
“El Pasajero (apareciendo a espaldas del granjero).
—¡Eh, buen hombre!... ¡Buen hombre!
(Como el Granjero no le atiende): ¡Ni que fuera sordo como yo! (Le toca el hombro): ¡Oiga!”
La puesta en escena
La puesta en escena es la pieza teatral seleccionada o el guion escrito por los alumnos.
El planteamiento escénico.
En el planteamiento escénico se deben considerar los siguientes aspectos:
- Creación del ámbito escénico: Constituye todo lo que se relaciona con la ambientación que rodea a los actores, es decir, los elementos escenográficos, la utilería, el sonido y la iluminación. En todo caso la dirección del montaje debe tener claro el o los lugares donde transcurre la acción de la obra, para así disponer armónica y funcionalmente los elementos que se requieran.
- Movimientos de los actores: Una vez determinado el o los lugares de la acción, se ha de efectuar el marcaje de los movimientos de los actores. La marcación se realiza en base a la justificación que dé el actor del personaje según la tarea que ha de cumplir en cada escena. La marcación se realiza en un plano, trazando las líneas del desplazamiento de cada personaje en el escenario. Esta nunca será rígida, sino que estará en relación dialéctica con lo que el actor propone para lograr con mayor naturalidad y precisión, su personaje.
- Estudio minucioso del diálogo: Una vez elaborado el guion, hay que analizar el significado de cada parlamento. El subtexto y el monólogo interior. Lo que no se dice, pero que es necesario dejar entender al público.
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